Sunday, June 06, 2010

Viaje de ida, sin ningun regreso - parte 1

Dejar atrás la familia, los amigos, la comodidad de una sordida rutina, y la discordia de un país que va cambiando poco a poco a una sodoma de yerba y a una gomorra de morbo y delito. Valga el pleonasmo.

Embarcarse en una empresa que lleva a nuestro protagonista a dejar lejos una realidad kafkiana, es siempre complejo y sumamente surrealista.

Nuestra historia termina en un aeropuerto con eternas filas de viajeros sin rostro, maletas de cincuenta libras llenas de esperanzas, de fotos viejas y ron.
En las serpientes de personas, algunos esperan para perderse entre la diaspora y el anhelar regresar a su tierra, y otros en horas en una factoria permeadas de abusos y continuo escrutinio.

Aquel sentimiento de salir de su país, querer pertenecer y no encajar en ningún lado, excepto en las bodegas sucias, en guachinton jaits, entre la misma mierda.

la grim sonrisa del que viaja, es lo mas triste que he visto. Y es que el ser humano es un manojo de sentimientos encontrados, de lo blanco y lo negro, de lo que tiene y lo que quiere, de lo que va y lo que viene.

Es mejor pelear con todo el mundo, es mejor olvidarse de la familia, es mejor botar la novia y abandonar a todos antes de tener la cruz a cuestas de estar fuera y querer regresar, y cuando se regresa de quererse ir... Ese sentir de no pertenecer a ningun lado, de no poder echar raíces, esa es la definición del limbo para la diaspora.

La fila avanza como babosas en la calle, quizás este sea el último tapón que nuestro protagonista tenga que pasar en esta tierra, que es como una mujer que se ama de lejos, porque no pueden estar juntos.

No comments: